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El día que los delincuentes tengan miedo - por Gaston Lang

Foto del escritor: Matías Muñoz
Matías Muñoz
23 jul 2020
2 min de lectura


Cuando los delincuentes, sientan escalofríos sabiendo que pueden morir cuando salen a robar, quizás en ese momento, se chorro deje de ser una profesión. Es inviable, vivir en un país, donde, los marginales que no tienen propiedad privada, puedan apoderarse de la propiedad privada del otro, torturarlo, matarlo y que las leyes no lo castiguen. La pasividad del Poder Legislativo y Judicial en Argentina es infinita, dos poderes del Estado que deberían estar modificando las leyes pensando en los próximos 50 años, solo cuidan su culito al lado de la estufa. Por esto, vamos a ir viendo como nuestra sociedad va a mutar, como nuestra sociedad, apoya la justicia por mano propia, vamos a ver que cuando muere un delincuente a nadie le importa, que la violencia a la hora de defender la propiedad privada va a crecer dramáticamente, vamos a ver como cada vez mas, vamos a elegir las leyes que queremos cumplir y las que no. Vemos como el concepto de "mano dura" tiene cada vez mas arraigo en los sectores sociales mas vulnerables, en esos sectores donde la justicia no existe, y basicamente, es la ley de la selva. No hablo de Buenos Aires, habló de nuestras villas miserias, aca en Santa Rosa, capital de la provincia de La Pampa, familias sin luz, sin gas, sin trabajo, sin poder sustentar su vida y la de su familia, que dependen eternamente de los gobiernos de turno para subsistir. La delincuencia intenta plantearse, en algunos sectores, como un "estilo de vida", excluido, marginado, abandonado, sin chances, desolado por la vida, sucumbe ante la tentación de ganar dinero de forma fácil. Lo de "forma fácil" se lo da el sistema político que tenemos, un sistema que no le da soluciones a esas personas que delinquen, pero si los "apaña" con leyes blandas y mal hechas, para que, una vez convertidos en delincuentes, le caguen la vida a otras personas con muchísima facilidad y sin remordimiento. Un sistema, que no piensa en combatir la delincuencia, sino en las elecciones, en las campañas, en los votos, en perpetuar ese mismo sistema, que los hace ricos y poderosos. Un sistema que les ha dado todo a los políticos y nada a la sociedad. Y mirando con algo de claridad, este sistema no parece que vaya a cambiar. Por lo que podemos pensar que, hasta, lo vayan a perfeccionar, para que los "cagadores" de las libertades individuales y de la propiedad privada, tengan mas derechos y privilegios que los ciudadanos que son parte de este sistema, siendo correctos, cumplidores y mansos. Por eso, hasta que el delincuente no sienta miedo, no sienta que puede morir en "su trabajo", nada va a cambiar. Porque sería muy iluso de nuestra parte pensar que lo cambiará son las leyes y el sistema.

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