El soldado que se suicidó en Olivos era extorsionado por una banda que operaba con una app de citas desde cárceles bonaerenses
- Matías Muñoz

- hace 1 día
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El dato fue revelado por la ministra de Seguridad y por la jueza federal Sandra Arroyo Salgado, que investigó el caso. Los detalles de la investigación y una advertencia: “Un celular en una cárcel es un arma”

El Gobierno nacional y la Justicia Federal presentaron públicamente los resultados de una investigación sobre una organización dedicada a extorsiones y estafas digitales que operaba desde cárceles bonaerenses y que tuvo entre sus víctimas al soldado Rodrigo Andrés Gómez, un granadero de 21 años, quien se suicidó mientras cumplía funciones de custodia en la Quinta Presidencial de Olivos, donde reside el presidente Javier Milei.
El conscripto murió el 16 de diciembre en horas de la madrugada, mientras cumplía una guardia en uno de los puestos de vigilancia del predio. Ese día, se informó oficialmente que este soldado del ejército que cumplía tareas de vigilancia en la casa de la principal autoridad política del país se había quitado la vida. La Justicia ahora pudo confirmar esa hipótesis, pero había algo más. Lo que revelaron fue el funcionamiento de una “pyme del delito”.
Según informó la ministra Monteoliva, Gómez fue víctima de una extorsión que tuvo como víctimas a un número indeterminado de ciudadanos argentinos. Describieron a la banda como una “pyme del delito”, que actúa mediante el uso de teléfonos celulares desde al menos dos centro penitenciarios de la provincia de Buenos Aires. “Un celular en una cárcel es un arma”, afirmó Adorni.
La maniobra, que tuvo un trágico desenlace fatal, se orquestó a través de una aplicación de citas, y tuvo su epílogo esta madrugada con la detención de al menos siete personas, tras una serie de operativos y allanamientos, en viviendas y cárceles de la provincia.
Las alarmas de las autoridades se activaron a partir de una carta que dejó la víctima y la necesidad de determinar qué pasó con una persona que se quitó la vida a metros de donde estaba durmiendo el Presidente.
“La otra finalidad de esta conferencia de prensa es dar a conocer esta nueva modalidad extorsiva y de este modo evitar y prevenir futuros hechos y nuevas víctimas”, precisó Arroyo Salgado este mediodía en la sede del Ministerio de Seguridad Nacional, en el barrio de Palermo

La extorsión se inició con la creación de un perfil falso en la aplicación “evermatch” bajo el nombre de Julieta Ayelén Cardozo, la aparición de una supuesta “madre alterada” y el “audio del terror”, donde se intima a la víctima -en este caso Rodrigo Gómez- y se lo acusa de “degenerado” por haber entablado una relación virtual con una menor de 17 años.
El próximo eslabón incluyó un llamado de un presunto policía de la Ciudad de Buenos Aires que había tomado conocimiento de la denuncia y el perfeccionamiento de la maniobra extorsiva a través de pedidos de transferencias de dinero.
Para ello, los atacantes usurparon la identidad de Matías Nahuel Conti, quien efectivamente es integrante de la Policía de la Ciudad, pero nunca llamó a Gómez ni investigó un caso de abuso de menores.
Al soldado -cuyos familiares autorizaron la difusión de los pormenores de la investigación-, los estafadores le enviaron fotografías genéricas, sin mostrar rostros, y mantuvieron un diálogo destinado a generar confianza. Una vez logrado ese objetivo, se activó la maniobra extorsiva.
Poco después de recibir el denominado “audio del terror” con el mensaje de una supuesta madre escandalizada por el contacto de un mayor con una menor, la víctima recibió el llamado de una persona que se hizo pasar por policía. En varios casos, según explicó la jueza, se utilizó la identidad real del agente Conti, cuya documentación había sido usurpada. El falso policía aseguraba que existía una causa judicial en trámite y que, para evitar consecuencias legales, era necesario realizar pagos inmediatos.











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